La gran hazaña del Leicester City
Hoy escribo de uno de los grandes e increíbles momentos que sucedió en la Premier League...
En 2016, el modesto Leicester City sorprendió al mundo entero ganando la Premier League después de casi descender la temporada anterior; con un estilo de juego clásico pero efectivo, Claudio Ranieri llevó a los “Foxes” a saborear las mieles del campeonato por única vez en su historia.
Plantaban un tradicional 4-4-2 en el campo, con líneas muy juntas y una defensa baja que facilitaba su principal arma ofensiva, el contraataque; empezando por la portería con Kasper Schmeichel, un portero con reflejos de gato y una pierna derecha potente.
El capitán Wes Morgan y Robert Huth comandaban la defensa; altos, fuertes y buenos al corte. A sus costados, Danny Simpson y el histórico Christian Fuchs, el primero siendo un jugador limitado con el balón pero rápido en los recorridos y el segundo un incansable por la banda izquierda.
N'golo Kanté se encargaba del trabajo “sucio” en el centro del campo, un todoterreno que recuperaba todos los balones que se cruzaban por su camino; mientras Dani Drinkwater, con un sentido creativo envidiable, aprovechaba sus recuperaciones para proyectar balones largos a los delanteros y los volantes.
El alma del equipo
Por su lado, Vardy no solo representaba a la perfección los valores del club y sus aficionados, sino que tenía un olfato goleador letal que mantuvo durante prácticamente toda la temporada, firmando 24 goles en liga.

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